Bodegas San Valero ha dado la bienvenida a la vendimia 2026, arrancando la campaña con la recogida de la variedad Chardonnay, tradicionalmente la primera en alcanzar su punto óptimo de maduración. La bodega, líder de la Denominación de Origen Cariñena, prevé una cosecha en torno a un 10% superior a la de la campaña anterior, si bien con cierta incertidumbre debido a las numerosas olas de calor que se han sucedido desde el mes de mayo.

El inicio de la vendimia con las variedades blancas tempranas va a permitir a la bodega preservar la frescura, la acidez natural y el potencial aromático de la uva; aspectos clave en la elaboración de sus vinos blancos y de las bases para sus cavas y espumosos.

Tras una añada 2025 de calidad excepcional, las previsiones para 2026 apuntan a una recuperación de la producción, fruto del buen estado vegetativo del viñedo y del trabajo constante de los más de 450 socios viticultores que forman parte de la cooperativa.

“Empezar la vendimia siempre es un momento muy especial para nosotros. Este año lo hacemos con la ilusión de una cosecha más generosa que la anterior y con la vista puesta en seguir acercando nuestros vinos a nuevos públicos y mercados”, destaca Javier Domeque, responsable de marketing de Bodegas San Valero.

Compromiso con el territorio y el futuro

Bodegas San Valero afronta esta nueva campaña reafirmando su apuesta por una viticultura sostenible, con técnicas de manejo responsable del suelo, riego eficiente y control natural de plagas, que garantizan la preservación del entorno y la calidad del viñedo para las próximas generaciones.

Con la mirada puesta en los más de 35 países en los que está presente, la bodega confía en que la añada 2026 continúe consolidando la proyección internacional de los vinos de Cariñena y refuerce su posición como referente de calidad e innovación dentro del panorama vitivinícola aragonés.